Comienza la aventura

Llegó el momento.
Todo está listo para pulsar el botón rojo y conseguir así un sueño, que se lleva gestando desde 2009 sin saberlo. Esa fue la fecha en la que comencé a escribir.
No fue algo premeditado.
Una persona, un amigo virtual, me empujó un poco y yo lo único que realmente hice fue dejarme llevar. Gracias E.
No te conozco personalmente, aunque a través de las redes hemos hablado miles de veces, pero nunca seré capaz de agradecerte lo suficiente que descubrieses esa faceta mía, más que nada, porque quizá yo sola nunca me hubiera planteado que podía tener algo que decir.

Hoy, en el 2014, comienza la verdadera aventura y no consigo evitar que me asalten miles de dudas, pero es una decisión que debía tomar y lo hice:
Voy a publicar.
Y me siento aterrada porque se expondrá al mundo lo que he cuidado y tratado con mimo durante mucho tiempo. Lo que he compartido con unas pocas personas de mi entorno, será visto y leído por aquellos que quieran conocerme más y por consecuencia, no puedo evitar que un puño de hierro atenace mi estómago y haga que llenar a tope mis pulmones sea una prueba difícil de superar.
Hay que seguir adelante. Tengo un gran viaje por delante que seguro tendrá momentos dulces y amargos. Este pensamiento no solo va por mí... seguro que también le sirve a más de uno que lea estas líneas.

Solo me resta agradeceros a todos, los momentos que compartiremos, vosotros escondidos tras las páginas de mis escritos y yo dando rienda suelta a mi imaginación desde el teclado de mi ordenador.

Espero que disfrutéis de la lectura pero sobre todo, escribo estas líneas para daros las gracias por acompañarme en esta empresa que tal día da comienzo su cuenta atrás.